EL VOLUNTARIADO

Desde los comienzos del SERVOME, el voluntariado forma una parte esencial de la institución. De allí proviene el nombre Servicio Voluntario Menonita. En el principio el SERVOME funcionaba como movilizador de voluntarios. Ahora, los voluntarios mayormente hacen un servicio en las diferentes Áreas de Acción.

Los voluntarios provienen de iglesias de habla hispana, de iglesias de las colonias menonitas, y del exterior a través de programas de intercambio. Vienen de diferentes trasfondos y se quedan por diferentes intervalos de tiempo . Algunos participan en un solo proyecto  otros cumplen con las horas requeridas para la objeción de conciencia, unos se quedan por el verano, y otros por años.

Además, del servicio de los voluntarios, su formación integral es uno de los objetivos más importantes.

La formación de carácter se da por medio de la convivencia con diferentes personalidades y culturas, el trabajo en equipo, devocionales, seminarios y conversaciones, ya que la mayoría de los que se quedan por más tiempo viven en el internado.

Los voluntarios aprenden habilidades prácticas en su servicio en las diferentes Áreas de Acción.

Para el crecimiento espiritual, sanidad interior y un conocimiento académico básico, el SERVOME ofrece un entrenamiento llamado Discipulado SERVOME. El programa tiene el objetivo de ayudar a que los voluntarios cuenten con más herramientas a las cuales pueden recurrir para enfrentar los desafíos de la vida.

Además, los voluntarios reciben apoyo económico en sus estudios académicos en las universidades de nuestro país con el fin de tener una profesión.

El voluntariado es una buena oportunidad de practicar el amor al prójimo. En lo ideal esto no se limita al tiempo en el SERVOME, sino se hace un estilo de vida, de tal forma que los voluntarios usan sus experiencias, conocimientos y habilidades adquiridas para servir a sus iglesias y comunidades, demostrando su amor y servicio a Dios.